Bendita empatía.

Sigue parado de pie ante el borde de la piscina, contemplando las aguas oscuras a la luz tenue de las velas. El ambiente es acogedor, casi maternal. Debe obligarse a disfrutar de él. Del silencio. Siempre pensó que la empatía era una habilidad muy valiosa para el ejercicio de su profesión. Aprendió a saber escuchar,… Continúa leyendo Bendita empatía.

El arte de ser abogado.

  Siempre me he sentido un incomprendido. Pertenezco a una gran familia de artistas, soñadores, bohemios, transgresores y apolíticos a más no poder. Y yo... yo decidí ser abogado. A mi madre, actriz retirada, le pedí, en una de sus tardes ociosas, que ensayara conmigo un interrogatorio fundamental para mi primer juicio. Batió palmas, dio… Continúa leyendo El arte de ser abogado.