[Microrrelatos sobre abogados] Rompiendo el techo.

Piensas que puedes aguantar el ritmo (frenético) del abogado autónomo, que ya tendrás tiempo de caminar más despacio. Aún no ha sonado tu reloj biológico. Solo este expediente. Un ratito más. Primero náuseas, después cansancio, y terminas en el médico. Y se derrumba tu vida. Sin más. Adiós al traslado a un despacho más elegante.…… Continúa leyendo [Microrrelatos sobre abogados] Rompiendo el techo.