El arte de ser abogado.

  Siempre me he sentido un incomprendido. Pertenezco a una gran familia de artistas, soñadores, bohemios, transgresores y apolíticos a más no poder. Y yo... yo decidí ser abogado. A mi madre, actriz retirada, le pedí, en una de sus tardes ociosas, que ensayara conmigo un interrogatorio fundamental para mi primer juicio. Batió palmas, dio… Continúa leyendo El arte de ser abogado.