Bendita empatía.

Sigue parado de pie ante el borde de la piscina, contemplando las aguas oscuras a la luz tenue de las velas. El ambiente es acogedor, casi maternal. Debe obligarse a disfrutar de él. Del silencio. Siempre pensó que la empatía era una habilidad muy valiosa para el ejercicio de su profesión. Aprendió a saber escuchar,… Continúa leyendo Bendita empatía.