[Microrrelatos sobre abogados] Un abogado joven.

Tras unos interminables minutos para meter la clave de acceso, la pantalla me muestra imágenes alternas de juez y secretario, intercambiando palabras indescifrables tras las mascarillas, el rictus serio del fiscal y una compañera contraria de ojos impacientes. Qué pena no poder darle un apretón de manos al llegar, como siempre.

Mientras ella tiene el turno de palabra me permito evadirme. Apenas tres años para jubilarme… ¿Quién me manda a mí? El hijo de un amigo, menores de por medio, el confinamiento y, dada la urgencia de la causa, el señalamiento de juicio telemático. «Para facilitar la custodia», «Será igual de eficaz», me dijeron. ¿Cómo negarme?

Después de intervenciones con habla robótica e imágenes congeladas a intervalos, lo cierto es que logramos alcanzar la paz. Visto para sentencia. Mi memoria viaja entonces a mis primeros (e inexpertos) años de ejercicio. Cuántas sensaciones casi olvidadas… Vuelvo a sentirme un abogado joven.

Publicado en http://www.abogacía.es

Julio 2020.

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